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sábado, 20 de diciembre de 2014

El chico del tren… (Capitulo 8: Teatro)

La noche estaba a punto de llegar, mientras Liza caminaba lentamente por la ciudad. Se sentía un leve frió y un ambiente armonioso, las calles estaban repletas de personas haciendo compras de última hora, los niños corrían por todos lados y la música navideña aun se podía escuchar desde cualquier parte.

Liza llevaba un hermoso vestido rojo, zapatillas negras y el cabello recogido en una coleta. Mientras se abría paso entre la gente, alguien le toco el hombro.

- ¿A dónde vas? Pregunto Andrés mientras la miraba divertido.
- Andy, que susto me has dado, creí que aun no llegabas.
- Claro que sí. Solo que estaba entretenido con el festival de luces, ¿No se supone que no pase por ti a tu casa, pues vendrías acompañada?
- Si, pero Samuel cancelo, tuvo un inconveniente. Tendrás que conocerlo otro día...
Andrés la interrumpió.
- Tendrías que haber llamado y yo hubiera pasado por ti.
- Disculpa, no quise molestarte, lo importante es que estamos aquí ¿Entramos ya?
- Claro.

Andrés le cedió el paso y comenzaron a caminar hacia la entrada del recinto. Era un enorme teatro, perfectamente iluminado y decorado de forma elegante. Sus asientos estaban casi en primera fila. Liza amaba la música de piano, la obra se trataba de la conquista española y la música estaba a cargo de un conocido, quien generosamente, le obsequio algunas entradas. Cuando llegaron a sus asientos, Liza casi desfallece, sentado junto a Armando, se encontraba Iker, quien al ver que Liza llegaba, se puso de pie inmediatamente y la saludo con una pequeña reverencia, que casi la hace reír.

- Buenas noches bella dama.
- Iker, que agradable sorpresa, pero,  Armando ¿Dónde está Laura?
- Ha enfermado, pensé seriamente en no venir, pero ella insistió en que sería una total descortesía desperdiciar las entradas que nos facilitaste, así que me ha mandado con mi cuñadito.
- Espero no te moleste verme aquí. Interrumpió Iker, mirando fijamente a Liza
- No, para nada, se apresuro a contestar ella, de pronto recordó que detrás de ella estaba Andrés.
- Les presento a Andrés, mi mejor amigo. Inexplicablemente se sintió obligada a dejar claro que solo era su amigo. Andrés la miro divertido.
- Soy Armando y el es Iker, mi cuñado.

Los 4 se dieron la mano y atendieron la indicación del presentador, quien pidió a todos los asistentes, tomar sus lugares y guardar silencio.

La obra fue magnífica, Liza estaba satisfecha con el trabajo musical de su conocido. Al final de la presentación, tuvieron la oportunidad de subir al escenario y tomarse fotos con los actores y músicos.

- Al parecer el frio ha cesado un poco, Liza y yo iremos a la cafetería MORE, ¿Les apetece acompañarnos? Pregunto Andrés a Armando e Iker.

Liza tuvo que ahogar un grito, no podía creer que fuera precisamente Andrés quien la pusiera en esa situación tan incómoda, si ellos aceptaban ir, ella estaría aun más apenada con Iker, pensó en todas las llamadas que no le tomo, en los mensajes que dejo sin contestar y sintió que sus mejillas comenzaban a sonrojarse, miro de reojo a Iker, el estaba entero, impasible, como si no pasara nada, de hecho el sabia que ella estaría en la obra de teatro y aun así acompaño a Armando, tal vez no le guardara recelo, por haber sido tan grosera pensó Liza y al mismo tiempo le parecía increíble, ya que si la situación fuera al revés, Liza jamás hubiera querido volver a tenerlo en frente.

- Agradezco la invitación pero prefiero ir a ver a Laura. Quiero asegurarme de que siga mejor. Contesto Armando.

- Yo no tengo ningún compromiso esta noche y ya que mi hermana estará más que mimada por su noviecito, acepto la invitación. Respondió Iker sonriente.

Liza  miro a Andrés de una forma al parecer perturbadora, ya que este, término poniendo cara de apremio.

MORE era una linda y poco concurrida cafetería, los 3 se envolvieron pronto en una agradable platica,  la tensión de Liza se disipo y disfruto charlando con Iker y Andrés de sus proyectos, metas, opiniones sobre la obra de teatro, lo nuevo del cine, las irreverencias de Andrés respecto a los gustos de lectura de Liza, las burlas de Liza porque su amigo no tomaba café si no bebidas con nombres raros que para ella eran solo té.  Antes de salir de la cafetería, Andrés se disculpo para ir a los lavabos y en cuanto se fue, hubo un silencio incomodo entre Liza e Iker.

- Liza, sin importar la razón por la que me has estado evadiendo, quisiera que me hicieras un favor y me escucharas.
- Perdón. Se apresuro a contestar Liza y prosiguió. Me siento como una bruja por no contestarte, solo que no sabía cómo explicarte que…
- No hay nada que explicar. Tan solo quiero que sepas, que me intereses como persona, sería interesante que me permitieras ser tu amigo, al menos un buen conocido. Sin pretensiones de ningún tipo de mi parte.
-Gracias por ser tan considerado. Me agradas y me interesa tu amistad.
Ambos sonrieron y no hubo más que decir.

Era bastante tarde cuando Andrés se estaciono frente a la casa de Liza.
- Andy, muchas gracias por la velada, la compañía y lo de Iker.
- ¿Iker? Pregunto Andrés con cara de sorpresa, demasiado fingida.
- No te hagas, lo invitaste a tomar el café con nosotros a propósito.
La sonrisa de Andrés apareció.
- Note la tensión que había entre ustedes y te conozco lo suficiente como para saber que él te interesa como persona, pero no habías sabido manejar la situación.
- Me conoces bien. Dijo Liza sonriendo mientras le daba un fuerte abrazo a su querido amigo y lo despedía con un beso en la mejilla.

Mientras se preparaba para dormir, reviso su móvil, su correo, incluso su muro en Facebook, en ninguno de 
ellos había señales de Samuel. La forma en que cancelo la cita y su comportamiento de la última semana, tenían a Liza en alerta; sin embargo ella intuía que Samuel tenía problemas y aun no estaba listo para conversar sobre ellos. Cuando lo hiciera, todo estaría claro.

Su celular sonó y ella leyó un poco decepcionada el mensaje:

Liza, gracias por la velada
Ten lindos sueños…
Iker.

Un suspiro largo convenció a Liza de que era hora de dormir. No sin antes contestar:

Iker, gracias a ti.
Ten lindos sueños también.
Liza.

“Las señales siempre están ahí, para todo aquel que decide ser valiente y verlas.”

Continuara…

Sun-mi L.M