viernes, 24 de octubre de 2014


El chico del tren… (Parte 3: Las vacaciones)

Despertó tranquilamente,  se sentó en la cama y contemplo la enorme habitación, estaba lejos de casa, en un viaje que había planeado de última hora. Se sentía particularmente feliz, tenía un viaje en globo al lado de su mejor amigo.

Se alisto lo más rápido que pudo, procurando usar ropa abrigadora, el clima era húmedo y aunque regularmente a ella le hubiese encantado esto, ahora le preocupaba que por esa causa, se cancelara el viaje.

Toda duda se disipo, cuando comenzaron a elevarse. Pronto llegaron hasta las nubes, ella sentía el aire puro entrando en sus pulmones, la ligera brisa en su rostro, la paz que le producía su agradable compañía. Tenía ante sus ojos un paisaje hermoso,  pasto verde, cultivos de flores y casitas pintorescas al pie de los cerros. Sin duda una de las mejores experiencias de su vida.

Después del viaje en globo, paso la tarde entera caminando por un pueblito, platicando con su amigo.
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-      - Creo que si te lo propones, toda esa melancolía que vive en ti, se irá pronto. Dijo su amigo.

-             -  Andrés créeme, estoy poniendo de mi parte, pero esto me sobre pasa, no es fácil que te digan “Adiós",        sin una razón clara. Contesto ella

-              -  Tal vez debería de dejar de buscar las respuestas para tu pasado y ocuparte del presente, en donde ya no      importan. Respondió el.

-              -  ¿Sabes que me consuela?, Dentro de 10 años, me reiré de esto, si es que aun lo recuerdo. Estaré contigo        conversando, recordaremos esto y no será más que una mancha borrosa en mi mente. Se animo a decir        ella
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         - No necesitas aferrarte a nada ni a nadie, ya llegara la persona indicada, tal vez un día conozcas a alguien        en tu trabajo, en la calle, en el trayecto a tu casa y entonces no necesitaras 10 años para reírte de esta          etapa en tu vida. Dijo Andrés

Solo mientras su amigo decía estas últimas palabras, fue que recordó aquellos ojos negros del chico del tren. Tenía una semana de no verlos y sentía que los extrañaba, tenía una semana de no verlos y estaba ansiosa por volver a encontrarlos.

“Recordar a alguien y sonreír, que mejor manera de comenzar”.

Continuara… 

Sun-mi L.M

lunes, 20 de octubre de 2014

El chico del tren.... (Parte 2: Miradas)


El chico del tren.... (Parte 2: Miradas)
Se recostó cómodamente en la cama, observo el techo, lo tenia adornado con muchas estrellas. Comenzó a mirar también sus repisas, las cuales estaban llenas de fotos, cada una con diferentes personas, representando alguna etapa de su vida, solo dejaba a la vista, aquellas que fueran las más importantes.
Estaba quedándose dormida, nuevamente los ojos negros del chico del tren aparecieron en su mente y ella sonrió, su memoria le había recordado que esa mañana no fue la primera vez que se cruzaron en el camino, sin embargo los recuerdos no le alcanzaron para saber donde le había visto antes. Mientras caía en un profundo sueño, la imagen del chico se desvaneció en su mar de sueños.
La alarma del despertador la saco de los brazos de morfeo, se dispuso a arreglarse. Hoy le apetecía acomodar de diferente manera su cabello, eligió un vestido y unas zapatillas que hacían juego y pese a que llevaba días sin maquillarse, hoy lo estaba haciendo.
Bajo las escaleras tranquilamente, tomo el transporte a la misma hora, esta vez consiguió quedar sentada desde que subió. Coloco los audífonos en su lugar y se envolvió en la música que le gustaba, cerrando los ojos. Después de un rato, sintió un calor que la recorría, se puso nerviosa, escucho una voz interna gritándole “voltea”.
Ahí estaba el, asientos atrás. Sus miradas se encontraron, el corazón de ella acelero.Bajo la mirada y comenzó a hacerse mil preguntas. Llegando a su destino, bajo lo mas lento que pudo del transporte. Se subió al tren y el chico de los ojos negros, quedo casi frente a ella. Ninguno de los dos aparto la vista durante el trayecto, fue como si mientras el tren atravesara la ciudad, ellos recorrieran con la mirada el mundo del otro, la esencia del otro.
Esta vez cuando ambos caminaban juntos, en silencio por el largo pasillo, ella cambio de ultimo momento el rumbo, un ligero giro a la izquierda, como apartándose de el y a la vez rogando para si, que el la siguiera. El dudo un instante y al siguiente estaba tras ella, alcanzándola hábilmente y volviendo a recuperar su paso junto a ella. Entonces ambos dibujaron una media sonrisa en su rostro.
Al cruzar la calle, ambos se miraron tímidamente, de nuevo se fueron cada quien por su lado, sin decir una sola palabra. De nuevo muchas emociones en ella, de nuevo el en su mente, todo el día.

“A veces, si no tienes las palabras adecuadas, una simple mirada hablara por ti”
Continuara...

Sun-Mi L.M.