La noche estaba a punto de llegar, mientras Liza caminaba lentamente por la
ciudad. Se sentía un leve frió y un ambiente armonioso, las calles estaban
repletas de personas haciendo compras de última hora, los niños corrían por
todos lados y la música navideña aun se podía escuchar desde cualquier parte.
Liza llevaba un hermoso vestido rojo, zapatillas negras y el cabello
recogido en una coleta. Mientras se abría paso entre la gente, alguien le toco
el hombro.
- ¿A dónde vas? Pregunto Andrés mientras la miraba divertido.
- Andy, que susto me has dado, creí que aun no llegabas.
- Claro que sí. Solo que estaba entretenido con el festival de luces, ¿No
se supone que no pase por ti a tu casa, pues vendrías acompañada?
- Si, pero Samuel cancelo, tuvo un inconveniente. Tendrás que conocerlo
otro día...
Andrés la interrumpió.
- Tendrías que haber llamado y yo hubiera pasado por ti.
- Disculpa, no quise molestarte, lo importante es que estamos aquí ¿Entramos
ya?
- Claro.
Andrés le cedió el paso y comenzaron a caminar hacia la entrada del recinto.
Era un enorme teatro, perfectamente iluminado y decorado de forma elegante. Sus
asientos estaban casi en primera fila. Liza amaba la música de piano, la obra
se trataba de la conquista española y la música estaba a cargo de un conocido,
quien generosamente, le obsequio algunas entradas. Cuando llegaron a sus
asientos, Liza casi desfallece, sentado junto a Armando, se encontraba Iker,
quien al ver que Liza llegaba, se puso de pie inmediatamente y la saludo con
una pequeña reverencia, que casi la hace reír.
- Buenas noches bella dama.
- Iker, que agradable sorpresa, pero, Armando ¿Dónde está Laura?
- Ha enfermado, pensé seriamente en no venir, pero ella insistió en que sería
una total descortesía desperdiciar las entradas que nos facilitaste, así que me
ha mandado con mi cuñadito.
- Espero no te moleste verme aquí. Interrumpió Iker, mirando fijamente a
Liza
- No, para nada, se apresuro a contestar ella, de pronto recordó que detrás
de ella estaba Andrés.
- Les presento a Andrés, mi mejor amigo. Inexplicablemente se sintió
obligada a dejar claro que solo era su amigo. Andrés la miro divertido.
- Soy Armando y el es Iker, mi cuñado.
Los 4 se dieron la mano y atendieron la indicación del presentador, quien pidió
a todos los asistentes, tomar sus lugares y guardar silencio.
La obra fue magnífica, Liza estaba satisfecha con el trabajo musical de su conocido.
Al final de la presentación, tuvieron la oportunidad de subir al escenario y
tomarse fotos con los actores y músicos.
- Al parecer el frio ha cesado un poco, Liza y yo iremos a la cafetería
MORE, ¿Les apetece acompañarnos? Pregunto Andrés a Armando e Iker.
Liza tuvo que ahogar un grito, no podía creer que fuera precisamente Andrés
quien la pusiera en esa situación tan incómoda, si ellos aceptaban ir, ella estaría
aun más apenada con Iker, pensó en todas las llamadas que no le tomo, en los
mensajes que dejo sin contestar y sintió que sus mejillas comenzaban a
sonrojarse, miro de reojo a Iker, el estaba entero, impasible, como si no
pasara nada, de hecho el sabia que ella estaría en la obra de teatro y aun así
acompaño a Armando, tal vez no le guardara recelo, por haber sido tan grosera pensó
Liza y al mismo tiempo le parecía increíble, ya que si la situación fuera al revés,
Liza jamás hubiera querido volver a tenerlo en frente.
- Agradezco la invitación pero prefiero ir a ver a Laura. Quiero asegurarme
de que siga mejor. Contesto Armando.
- Yo no tengo ningún compromiso esta noche y ya que mi hermana estará más que
mimada por su noviecito, acepto la invitación. Respondió Iker sonriente.
Liza miro a Andrés de una forma al parecer perturbadora, ya que
este, término poniendo cara de apremio.
MORE era una linda y poco concurrida cafetería, los 3 se envolvieron pronto
en una agradable platica, la tensión de
Liza se disipo y disfruto charlando con Iker y Andrés de sus proyectos, metas, opiniones
sobre la obra de teatro, lo nuevo del cine, las irreverencias de Andrés
respecto a los gustos de lectura de Liza, las burlas de Liza porque su amigo no
tomaba café si no bebidas con nombres raros que para ella eran solo té. Antes de salir de la cafetería, Andrés se
disculpo para ir a los lavabos y en cuanto se fue, hubo un silencio incomodo
entre Liza e Iker.
- Liza, sin importar la razón por la que me has estado evadiendo, quisiera
que me hicieras un favor y me escucharas.
- Perdón. Se apresuro a contestar Liza y prosiguió. Me siento como una
bruja por no contestarte, solo que no sabía cómo explicarte que…
- No hay nada que explicar. Tan solo quiero que sepas, que me intereses
como persona, sería interesante que me permitieras ser tu amigo, al menos un
buen conocido. Sin pretensiones de ningún tipo de mi parte.
-Gracias por ser tan considerado. Me agradas y me interesa tu amistad.
Ambos sonrieron y no hubo más que decir.
Era bastante tarde cuando Andrés se estaciono frente a la casa de Liza.
- Andy, muchas gracias por la velada, la compañía y lo de Iker.
- ¿Iker? Pregunto Andrés con cara de sorpresa, demasiado fingida.
- No te hagas, lo invitaste a tomar el café con nosotros a propósito.
La sonrisa de Andrés apareció.
- Note la tensión que había entre ustedes y te conozco lo suficiente como
para saber que él te interesa como persona, pero no habías sabido manejar la
situación.
- Me conoces bien. Dijo Liza sonriendo mientras le daba un fuerte abrazo a
su querido amigo y lo despedía con un beso en la mejilla.
Mientras se preparaba para dormir, reviso su móvil, su correo, incluso su muro
en Facebook, en ninguno de
ellos había señales de Samuel. La forma en que
cancelo la cita y su comportamiento de la última semana, tenían a Liza en
alerta; sin embargo ella intuía que Samuel tenía problemas y aun no estaba
listo para conversar sobre ellos. Cuando lo hiciera, todo estaría claro.
Su celular sonó y ella leyó un poco decepcionada el mensaje:
Liza, gracias por la velada
Ten lindos sueños…
Iker.
Un suspiro largo convenció a Liza de que era hora de dormir. No sin antes
contestar:
Iker, gracias a ti.
Ten lindos sueños también.
Liza.
“Las señales siempre están ahí, para todo aquel que decide ser valiente y
verlas.”
Continuara…
Sun-mi L.M