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lunes, 9 de marzo de 2015

El chico del tren... (Capitulo 13: Fiesta de cumpleaños)


Liza estaba frente al espejo, daba los últimos toques a su atuendo de esa noche, un lindo vestido rojo, zapatillas negras y el cabello suelto. Se sentía linda,  hoy era su fiesta de cumpleaños. La reunión de esa noche era pequeña, así lo decidió ella, solo un grupo de amigos y su familia más cercana.

El timbre sonó y se apresuro a salir.
- Vaya con que así es como luces cuando te bañas. Andrés la estaba viendo muy atento de arriba abajo con una expresión divertida.
- Que gracioso eres. Dijo Liza fingiendo estar enojada
Andrés extendió los brazos y se abrazaron fuertemente.
- Me has hecho tanta falta Andy
- Y tú a mí.

Liza se encamino al coche de Andrés, pero este se detuvo antes de abrir la puerta
- Creo que debería darte tu regalo ahora, tal vez prefieras dejarlo en casa de una vez
La cara de Liza se ilumino.
- ¿Un regalo? ¿Me trajiste un regalo?
- Pues es tu cumpleaños.
Andrés saco del coche un bonito arreglo de flores y se lo dio a Liza.
- Están preciosas
- Si, no te emociones, me las he encontrado tiradas y pues las recogí para traértelas.
La cara de Liza hizo una mueca de desaprobación
- Como siempre, arruinas la magia del momento.
Ambos sonrieron.
- ¿Qué ha pasado con tu novio fugitivo? Pregunto Andrés mientras conducía
- Nada, se ha ido y yo estoy tratando de tomarlo de la mejor manera
- Pero…
- Es difícil ¿Por qué se tenía que ir así? Sin hablarme de frente, sin realmente concluir las cosas, no lo comprendo, siento como si yo hubiera sido un pasatiempo para él, que se harto y se fue.
- Bueno Liza, déjalo fluir, el ya no está, así que ¿De qué te sirve preocuparte o atormentarte?, mejor ocúpate de ti, de tu vida y de las personas que realmente quieren estar en ella. Dijo tiernamente Andrés mientras le tomaba la mano.
- ¿Acaso te me estas insinuando? Pregunto Liza a tono de juego
- No exactamente. El tono de Andrés se volvió serio y Liza adopto la misma actitud
- Explícame
- Todo a su tiempo
- Explícame
- Liza, eres una persona extraordinaria y hay personas interesadas en ti, pero tú pareces no darle importancia a eso, es como si cuando tuvieras enfrente a una persona dispuesta a entregarse a ti, la rechazaras por miedo a amar, por eso creo que buscas relaciones como la que tuviste con Samuel, en donde la otra persona muestra inseguridad en sus sentimientos.
- ¿Estás diciendo que soy insegura?
- No, estoy diciendo que le temes al amor real.
- Según tú, ¿Mi amor con Samuel no fue real?
- Eso solo tú lo sabes, pero desde mi perspectiva creo que fue más ilusión que amor.
- Es increíble que digas eso
- Increíble es, que defiendas así una relación que duro unos meses y en donde él se fue de tu vida como un verdadero patán.

Liza jamás se había sentido enojada con Andrés, pero en ese momento lo estaba, estaba sumamente enojada.
- Ya llegamos, disfruta tu fiesta y no me mires con esos ojos asesinos.
Se dibujo una media sonrisa en los labios de ella.
La fiesta transcurrió con la normalidad que esperaba Liza, sus amigos le cantaron las mañanitas, hubo pastel, algunos regalos, que por su puesto en su mayoría fueron libros. Y todos empezaron a pasar a cantar al karaoke,  cuando toco el turno de ella para cantar eligió  “El Último Vals”, canción que le recordaba Samuel, de alguna manera fue como una despedida de ella para él, aunque no estuviera para escucharla.
- ¿Me llevas a casa y te invito un café? Pregunto Liza a Andrés cuando llegaron al estacionamiento.
- No te llevare a casa en esta ocasión.
- ¿De qué hablas?
- De que tal vez quieras llegar a casa acompañada de alguien más.

La mirada de Liza siguió la de Andrés y encontró a Iker, recargado en una esquina del estacionamiento, con un ramo de rosas rojas en la mano. Andrés se despidió y ella llego hasta donde estaba Iker.
- Hola Liza ¿Llegue muy tarde?  
- No, como siempre has llegado en el momento más oportuno.

Se miraron fijamente y aunque nunca antes Liza le había puesto tanta atención, en ese momento le pareció más apuesto que nunca, el puso sus manos sobre las mejillas de ella y se inclino para besarla dulcemente, los labios de Iker, eran muy suaves y Liza podía sentir como sus manos temblaban sobre sus mejillas, finalmente ella extendió los brazos por encima de los hombros y él, la  cargo por la cintura mientras le daba vueltas. Cuando el beso termino, se quedaron abrazados por un largo rato, mientras el besaba la frente de ella repetidamente.
- ¿Quieres que te lleve a casa? Finalmente Iker rompió el silencio
- Si por favor, creo que la carrosa ya se convirtió en calabaza.
- Bueno, tal vez podamos usar el escarabajo entonces.  Dijo Iker mirando hacia su coche color rojo
- Deberá comprarme uno de esos
- Si, son geniales.
- Hace bastante tiempo que esperaba este momento Liza.
- Yo no lo esperaba en realidad pero, me gusta.
Iker volvió a besarla y ella se dejo envolver por ese bello momento.
Al llegar a casa de Liza, bajaron del coche, Iker la cargo, mientras ella fingía patalear y estar en desacuerdo, se besaron y continuaron jugueteando hasta que él se puso un poco serio, así que ella dijo:
- Creo que no podre dormir esta noche. Dijo ella
- Creo que yo tampoco, aunque tal vez, en mi caso sea a causa de las pesadillas.
- ¿Pesadillas? Se separo ella y lo miro

- Hola Liza
Ella reconoció la voz de inmediato y volteo, allí estaba, con la mirada desencajada y un paquete rojo en las manos.
- Samuel ¿Qué haces aquí?
El se quedo callado, mientras miraba a Iker
- Vamos, responde la pregunta que te hizo Liza, yo también quiero saber que haces aquí.
- Eso no te incumbe a ti.
- ¿Acaso no nos has visto desde que llegamos? Creo que eso deja claro, que me incumbe.

Liza estaba desubicada, le parecía una película, una muy dramática película. Decidió intervenir antes de que las cosas se pusieran peor.
- Iker, disculpa, me puedes dejar a solas con Samuel, yo te llamo mañana temprano.
- No Liza, llámame en cuanto este individuo se vaya de aquí y después hablamos.
- No voy a hacerle ningún daño. Dijo Samuel
- Si, eso pensé yo también la primera vez que te vi, pero me equivoque. Volviendo la mirada a Liza agrego – Cuídate por favor. Ella asintió y él le dio un beso de despedida.
Cuando finalmente el coche desapareció por la calle, la mirada de Samuel se suavizo un poco.
- ¿Me puedes explicar que fue todo eso? ¿Ya es tu novio? ¿Desde cuándo exactamente?
- Creo que aquí la única persona que tiene mucho que explicar eres tú, todo lo que yo he hecho no te concierne porque ha sido después de que te fuiste y me terminaste en la manera que lo hiciste.
Las palabras de Liza dejaron desarmado a Samuel, quien solo agrego
- Lo siento, pero tuve que hacerlo así, he venido a buscarte porque sé que es tu cumpleaños, quería darte una sorpresa, verte, explicarte y lo primero que veo es a ti con alguien más.
- Te fuiste hace 3 meses ¿Exactamente que esperabas? ¿Qué estuviera sola, llorando en un rincón porque no estabas?
- No, por supuesto que no, pero tampoco esperaba ya estuvieras tan contenta con alguien más.
- Vaya pues entonces perdón, por tratar de seguir mi vida después de que te comportaste conmigo como un patán, perdón por no seguir de luto hasta que regresaras y me pudieras ver triste y llorando, extrañándote.
- Me lastiman tus palabras
- Y a mí me lastimaron tus acciones
Liza bajo la mirada, se quedo callada, Samuel se acerco lentamente y la abrazo, ella se sintió un poco incomoda y se separo de inmediato.
- Samuel, no puedes esperar que todo siga igual que cuando te marchaste, las personas que se van, deberían entender que la vida de los demás no se detiene con su partida, que hay despedidas que te cambian y hay un momento en el que decides seguir pese a la ausencia de quien sea.
- Me queda claro que arruine tu linda y romántica noche. Dijo Samuel viendo el ramo de flores que Liza tenía en las manos.
- Ha sido una linda noche y quisiera recordarla así. Si me permites es tarde, debo entrar a casa.
- Entiendo
- ¿Estás bien? Le pregunto Liza, mientras los ojos de él se humedecían.
- Siempre arruino las mejores cosas de mi vida, sabes.
- Estamos alterados, tal vez sea mejor hablar después.
- Liza, me dieron una beca en Italia para estudiar Gastronomía, la acepte. Solo he regresado para verte y arreglar algunas cosas que tengo pendientes aquí, en 2 días me iré de nuevo.

Ella se quedo callada parada, mientras lo veía marcharse, quería detenerlo y hacerle mil preguntas, pero no pudo, entro a su casa, le envió un mensaje a Iker donde le aseguraba que se encontraba bien y apago el móvil. Se metió entre las sabanas y se cubrió totalmente, mientras las lágrimas resbalaban por sus mejillas.


Continuara…

“Si el pasado y el presente se enfrentan ¿Quién gana?”


 Sun-mi L.M.